Accesibilidad y Apps

21 de julio


El smartphone Samsung Galaxy S7 ha sido reconocido por el portal Amóvil, un proyecto de Fundación ONCE, como un dispositivo de alto rendimiento y accesible para personas con discapacidad visual, audición nula, dificultades moderadas y severas para la manipulación y dificultad de comprensión.

 

El portal Amóvil es una iniciativa liderada por la Fundación ONCE para ayudar a las personas con necesidades especiales a identificar dispositivos móviles accesibles. Una de las primeras características que valora Amóvil en Samsung Galaxy S7 es el acceso directo al intuitivo menú de ajustes de “Accesibilidad”, que facilita a los usuarios configurar el dispositivo sin ayuda de otra persona y permite adaptar al máximo la experiencia móvil a sus necesidades.

 

Entre los aspectos accesibles que se han destacado de este smartphone de Samsung están:

 

  • La función personalizable Voice Assistant, que lee en voz alta lo que aparece en pantalla.

 

  • El detector de sonido, que permite registrar el sonido del timbre de casa o del llanto de un bebé y emitir señales luminosas para avisar al usuario cada vez que suenen.

 

  • El control por botón y la opción de Gesto (como parpadear, mover la cabeza o abrir la boca) pueden beneficiar también a personas con movilidad limitada en las extremidades superiores.

 

Desarrollar apps accesibles

Según datos de la OMS, en el mundo hay más de 1.000 millones de personas con algún tipo de discapacidad, de las cuales cuatro millones están en España. Por supuesto, todas están personas son usuarias también de dispositivos móviles, por lo que es fundamental pensar en ellas también a la hora de desarrollas aplicaciones.

 

Según el último Observatorio de la Accesibilidad TIC de Discapnet, elaborado en 2013, el nivel de accesibilidad de las aplicaciones móviles, tanto en Android como en iOS, es todavía muy deficiente.

 

Los usuarios con discapacidad encuentran graves barreras que limitan, o incluso impiden completamente, la realización de algunas tareas y acceder a algunas funciones de las aplicaciones, por la falta de accesibilidad en las mismas.

 

"En tema de apps no hay nada que obligue a la accesibilidad más allá de que hay un mercado muy amplio y que puede ser utilizado por mucha gente, también por la gente mayor. No nos hemos dado cuenta de ese mercado y en tema de aplicaciones y dispositivos web es mucho más laxa la concienciación", explica Luis Rodríguez Baena, profesor del “Máster Universitario en Tecnologías Accesibles: Web, Aplicaciones y Dispositivos”, organizado por la UNIR.

 

Queda claro, puesto, que hay mucho margen para la mejora y, sobre todo, que existe una gran demanda de aplicaciones accesibles, lo que debería suponer un aliciente para todo desarrollador. Si además tenemos en cuenta que el uso que hacen las personas con discapacidad de las apps es prácticamente el mismo que el que hacen personas sin discapacidad, ¿por qué no desarrollar de forma universal y para todos?

 

En este sentido, hay una serie de pautas sencillas que deberían tenerse en cuenta a la hora de desarrollar una app y que recoge a la perfección la web Onevoice ICT:

 

  1. Aprender sobre accesibilidad. Saber cómo un usuario con una discapacidad puede hacer uso de tu app.
  2. Chequear el grado de accesibilidad de tu aplicación.
  3. Comunicar el hecho de que esa app es accesible.
  4. Facilitar una forma de contactar con el desarrollador para que los usuarios puedan compartir sus experiencias.
  5. Asegurarse de que la secuencia de aparición del contenido y navegación sea comprensible y coherente.
  6. Crear una interfaz de usuario fácil de entender y manipular.
  7. Asegurarse de que el formato del texto puede ser cambiado por el usuario.